Historia del Arte Ago-Dec 09

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Escultura Gótica

La principal característica específica de la escultura gótica es la representación de figuras exentas, que ya no forman una unidad indivisible con el conjunto arquitectónico, como sucedía en el románico, aunque se mantengan vinculadas a él. También es singular la tendencia al naturalismo, enfrentada a la figuración conceptualizada románica.

Modelos escultoricos

La acusada tendencia a lograr el parecido entre las formas naturales y las artísticas fue tomada como modelo por los escultores góticos de la tradición grecorromana.

A partir del siglo XIV también se manifestó en la escultura gótica una acusada influencia bizantina, que daría lugar a figuras de expresión cortesana y gran abundancia de líneas curvas.

La combinación de ambos influjos dio lugar a que con frecuencia se representaran figuras caracterizadas por una expresión serena y por una innovadora actitud grácil y amable.

El modelo grecorromano halló especial significación en escultores como el Maestro de la Visitación de Reims, en Francia, o Nicola Pisano (1220-1284), Giovanni Pisano (1248-1314) y Arnolfo di Cambio (1240-1302), en Italia.





Iconografía

Entre las representaciones escultóricas más habituales en el arte gótico se contaban las estatuas yacentes sepulcrales y los retratos funerarios. Ello se debió fundamentalmente a la proliferación de las capillas privadas para albergar sepulcros de nobles, altos dignatarios eclesiásticos e incluso burgueses enriquecidos.

No obstante, la temática predominante en la imaginería religiosa fue la Pasión de Cristo. La figura de Cristo crucificado o descendido de la cruz incitaba la piedad de los fieles que acudían en masa a las catedrales urbanas, desapareciendo las representaciones de Cristo Pantócrator o doctor de la Iglesia, excesivamente intelectuales para inspirar piedad en los fieles. Asimismo, abundaron las representaciones de escenas de los Evangelios, como la Anunciación, la Natividad, la Última Cena, y especialmente las escenas de las vidas de los santos.





Maestros Escultores

La escultura gótica fue en su mayor parte un arte anónimo, a pesar de que los autores de las figuras alcanzaron un notable grado de inspiración y de capacidad técnica. Se desconoce así la identidad de importantes escultores como el Maestro de los ángeles y el de Beau-Dieu, ambos de Amiens, el Maestro de Bamberg o el Maestro del taller de Rieux.

Cabe, no obstante, destacar también la creación escultórica de artistas como los alemanes Hans Multcher (1400-1467) y Veit Stoss (1440-1533), el francés Jean de Marville (m. en 1389), el italiano Andrea di Orcagna (m. en 1368), o el flamenco afincado en España Gil de Siloé, activo en Burgos en la segunda mitad del siglo XV.





El estilo protogótico

La escultura gótica tiene su origen en el estilo denominado protogótico o tardorrománico, en el que figuras como las del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago o las de la catedral de Senlis habían desarrollado una expresividad que culminaría en la mejora de la calidad de representación, propia del gótico.

La leyenda áurea

La leyenda áurea o leyenda dorada era una crónica ilustrada de las vidas de los santos, elaborada por el beato Jacobo de la Vorágine (1228-1298), en la que se describían las imágenes de numerosos santos y santas, con su fisonomía y sus atributos característicos. Esta obra difundió entre los fieles los rasgos de identidad de cada uno de los santos, y serviría de inspiración para la representación escultórica de cada uno de ellos.





Pintura

Al igual que sucedió con la escultura, la pintura gótica tendió a independizarse del marco arquitectónico, debido al afán de reducir la superficie de los muros de las iglesias, en los que, en épocas anteriores, se había plasmado la decoración pictórica. Se abrió así paso al desarrollo de la pintura de caballete, generalmente realizada por encargo de la realeza, la aristocracia, las altas jerarquías eclesiásticas y la alta burguesía, que deseaba ascender socialmente.

El Duecento y el Trecento en Italia

Como en el ámbito arquitectónico, en la pintura gótica italiana se manifestaron una serie de rasgos singulares.





Estilo Internacional

La cultura cortesana y caballeresca que dominó la vida social durante los siglos XIV y XV se constituyó también en uno de los temas más frecuentes de la representación pictórica, junto con los religiosos. Sin embargo, el denominado Estilo Internacional quedó definido en esencia por el detallismo realista y por la corrección en la representación de figuras y fondos.

Aunque tales premisas alcanzarían su máxima expresión en la pintura flamenca del siglo XV, en el gótico tardío, se desarrollaron ampliamente en las creaciones de artistas como el flamenco afincado en Francia Jean Malouel (h. 1370-1419), el alemán Stephan Lochner (h. 1410-1451), el italiano Gentile da Fabriano (1370-1427) o los catalanes Lluís Borrassà (1360-1426) y Bernat Martorell (m. en 1452).

Gótico Tardío

A lo largo del siglo XV se asistió a la culminación de la renovación pictórica del gótico, con nuevas soluciones de perspectiva, estudiadas composiciones con múltiples figuras y armoniosos paisajes y arquitecturas de fondo. Grandes protagonistas de este periodo fueron los flamencos Robert Campin (m. en 1444), Jan van Eyck (1390-1441) y Roger van der Weyden (1400-1464).

En la misma corriente se inscribieron, en Francia, Jean Fouquet (h. 1420-h. 1481); en España, Jaume Huguet, (1415-1492), Luis Dalmau (m. h. 1450) y Bartolomé Bermejo (activo en el último tercio del s. XV) y, en Portugal, Nuno Gonçalves (segunda mitad del s. XV).





Los Gremios de Pintores

A partir de finales del siglo XII y hasta el XV, periodo de máximo auge del arte gótico, los pintores se convirtieron en artesanos que, agrupados en gremios, eran contratados por los nobles o el clero. En consecuencia, aunque gozaban de gran prestigio social no tenían demasiada libertad de creación, en tanto que estaban sujetos al criterio de quienes los contrataban.

Salterios y Libros de Horas

A partir del siglo XII alcanzaron gran difusión las miniaturas realizadas sobre salterios, que eran recopilaciones de salmos no litúrgicos, y sobre libros de horas, en los que se reproducían las oraciones asignadas a cada hora del día, profusamente ilustrados. Entre los más notables cabe citar los salterios de Robert de Lisle y de la reina Mary, ingleses; el libro de horas de Juana de Evreux, del francés Jean Pucelle (activo en el primer tercio del s. XIV); Las muy ricas horas del duque de Berry, de los hermanos Limbourg; o el Lapidario, el Libro de los Juegos y las Cantigas de Santa María, realizados en España bajo el patrocinio de Alfonso X el Sabio (1221-1284).





Vitrales Góticos

Nacen en el siglo XIII con la aparición de una nueva arquitectura básica en la colocación de ventanas en todas las paredes de las catedrales. En esta época también se dió la disminución del espacio de la pintura mural, dando paso a las vidrieras hallando en ellas nuevas formas de expresión.

En esta técnica del vidrio, obligaba a emplear superficies planas (círculos, cuadrados, cuadrilóbulos, etc.)

Los colores predominantes eran rojos, azules en pequeños pedazos, haciendo difícil la ilusión de relieve de los detalles.

En la Chapelle de Paris se produjeron ventanales de dimensiones excepcionales. Durante el Siglo XIII, la influencia francesa se deja sentir en toda Europa, en España (Catedral de León), en Inglaterra, (Canterbury, Lincoln) y en Alemania (Catedral de Augusta).

El rojo y el azul continúan siendo los colores predominantes. Formas geométricas le dan forma a la narrativa de eventos bíblicos plasmados en secuencia. La "Ventana de la Rosa" en la Catedral de San Dennis y en la Catedral de Chartres, ambas en Francia, influencia a toda Europa al presentar formas más complejas de presentar la narrativa bíblica. Los bordes decorativos y el follaje se vuelven más naturalistas y detallados.

A principios de siglo XIV se produce la técnica de la introducción del amarillo de plata, esto es, una sal metálica, que al ser cocida, adquiere un color dorado y hacía posible cambiar el color de la superficie del cristal.

Durante el período gótico el arte del vitral experimentó la mayor variedad en diseño, estilo, color y sentimiento. A mediados de Siglo XV se comienzan a emplear los esmaltes, la técnica más importante en la historia del vitral. Durante este siglo, los artistas del vitral comienzan a ser comisionados por clientes ricos y cada artista se deja conocer por sus destrezas y técnicas específicas.

En los siglos XVI y XVII, se desarrollan los vitrales civiles suizos- pequeños vitrales con temas profanos (con blasones, retratos, etc.) para decorar edificios públicos o privados.Durante esta época, problemas de tipo religioso comienzan a afectar el arte del vitral.

Durante la Reforma, la creación de imágenes religiosas fue prohibida y conllevaba severas penalidades, por esto los artistas del vitral se veían forzados a conseguir encargos de obras no religiosas. Los ataques a las iglesias católicas destruyeron una gran cantidad de vitrales, particularmente en Inglaterra.

En el 1547 la Disolución de los Monasterios ordenó la destrucción de todas las decoraciones en cristales de las iglesias. En 1633, muchas de las fábricas de cristal en Lorraine, Francia fueron destruidas por la guerra. De igual forma, del 1642 al 1653 el gobierno de Inglaterra destruyó miles de vitrales.











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